¿Cómo suspender el régimen de visitas?

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¿Verdad que cuando hay menores de por medio los procesos legales suelen ser más complicados? La respuesta es sin ninguna duda que SÍ. Sobre todo, en casos de divorcio o custodia, las normas y los procedimientos suelen ser muy estrictos. Como no podía ser de otra forma, esto se hace con la finalidad de proteger al menor por parte del estado. Entonces, si te preguntas, ¿Se puede suspender el régimen de visitas? La respuesta es SÍ, claro que se puede. Otra cosa es que sea fácil, que no lo es.

En general, cuando un menor se queda viviendo bajo la custodia de alguno de sus padres o algún otro familiar, el progenitor que no goza del derecho de vivir con él, puede tener un régimen de visitas para ver a su hijo. Y pensarás, ¿Y no se puede suspender ese derecho en algunos casos? Sigue leyendo y te explicaremos cómo hacerlo y en qué circunstancias se puede llevar a cabo.

Causas por las que se puede suspender un régimen de visitas (Artículo 94, Código Civil)

¿Sabes que en algunos casos se puede suspender el régimen de visitas? De hecho, se dará por los siguientes motivos: por atentar contra la vida, la integridad física, la libertad, la integridad moral o la libertad e indemnidad sexual del otro cónyuge o sus hijos. Y por supuesto, si la autoridad judicial advierte de las alegaciones de las partes. Por ejemplo, si hay pruebas o indicios fundados de violencia doméstica o de género. Entonces, ¿Cómo suspender el régimen de visitas? Veamos los diferentes escenarios.

Adicciones

El artículo 229 del código civil español establece que se puede establecer el derecho a suspender las visitas por parte del otro progenitor. Como es lógico, esto siempre y cuando atenten contra la vida del menor. Esta medida no es tomada de forma arbitraria, la tienen que tomar los tribunales. Entre las razones por las que un menor podría verse en peligro se encuentra la adicción a las drogas por parte de uno de los progenitores. Esto siempre que este tipo de consumo comprometa al menor a recibir abusos o adoptar actitudes incorrectas. ¿Parece algo muy razonable, no?


De hecho, esta es una de las causas más comunes de suspensión del régimen de visitas. Si se llegara a demostrar que el progenitor padece de adicciones, el derecho a ver a sus hijos podría verse temporalmente suspendido. Si no, en el mejor de los casos, podría verse condicionado. Pero no todo es blanco o negro, a veces se establecen visitas solo en algunos lugares o condiciones impuestas por el tribunal. Esta medida debe ser acordada por los tribunales y como es lógico, requiere la presentación de pruebas. Cómo te imaginarás, no puede hacerse de forma arbitraria por la decisión de uno de los padres. Asimismo, el Estado podrá modificar estas medidas a conveniencia de la protección del menor.

Violencia de género

¿Todos estamos concienciados con este tema, verdad? Por eso, es uno de los casos más complicados cuando un progenitor tiene un caso penal abierto por violencia de género hacia su cónyuge. Bajo este tipo de problemas, el deber del Estado será primeramente proteger al menor. Después debe encargarse de la demanda penal que afronta el cónyuge.

Tienes que saber que el artículo 94 del código civil establece que no existirá el derecho al régimen de visita o estancia de un progenitor que se viera inmiscuido en un procedimiento penal por atentar contra la libertad, integridad moral, indemnidad sexual, integridad física o la vida del cónyuge o de sus hijos.

Por tanto, por más que en el pasado el Estado fomentaba que se mantuvieran las visitas supervisadas alegando el derecho de presunción de la inocencia, en la actualidad un Juez se ve casi en la obligación de suspender automáticamente el régimen de visitas del cónyuge del que se presume la responsabilidad del procedimiento penal. Como ves, tiene todo el sentido por la gravedad de este problema social. En el caso de tener una falsa responsabilidad penal, el Juez lo determinará. Es decir, una vez terminado el caso se restablecerá el régimen de visitas de la forma más conveniente.

Incumplimiento grave o reiterado de deberes por el progenitor no custodio

¿Verdad que es muy común que el progenitor que no tiene la custodia incumpla sus deberes? seguro que conoces algún caso a tu alrededor. Por lo general, estos progenitores se olvidan paulatinamente de los compromisos adquiridos con los menores. En este caso, todos los miembros implicados en la relación familiar se ven seriamente afectados. ¿O a los abuelos y tíos del menor no les afecta esto? evidentemente sí. De hecho, el menor se sentirá en estado de parcial abandono y el progenitor encargado notará una irresponsabilidad de parte del cónyuge desaparecido. Esto supone una carga adicional económica con la que tiene que lidiar. Y esto, como comprenderás, es muy injusto para una de las partes.


Para este tipo de casos, que lamentablemente suelen ser bastante comunes, el Estado considera estas faltas como un daño moral hacia el progenitor encargado y sobre todo, hacia el menor. No obstante, probar esto sería algo complicado ante los tribunales. Se debe a que tendríamos que demostrar que existió la intención de comunicación hacia el otro progenitor. También que el mismo no dio respuesta positiva o hubo una ausencia de respuesta. Imagínate cómo podrías demostrar con todo detalle que esto es así. No es tarea fácil, la verdad. Dependiendo del incumplimiento de los deberes y de su nivel de gravedad se podrá solicitar una indemnización para una retribución ante la problemática suscitada. Asimismo, el Juez podrá dictaminar el nivel de responsabilidad que se tiene sobre el menor.

Procedimiento a seguir para suspender el régimen de visitas

Esto se da si queremos que nuestro cónyuge pierda el derecho de visitar a nuestro hijo. Cómo comprenderás, tiene que darse una circunstancia grave. Puede ser por algún incumplimiento de responsabilidad o algún caso de responsabilidad civil o penal hacia nosotros o el menor. En estos casos lo más recomendable es seguir los siguientes pasos, presta atención:

Hablar con la otra parte para evitar que no se produzcan más incumplimientos

Lo primero que debemos demostrar es que ha existido la intención de intentar enmendar y arreglar las cosas con el cónyuge implicado. Está claro que se le debe dar alguna oportunidad para que rectifique, ¿no? Además, se debe demostrar que se ha buscado establecer un acuerdo y él se ha negado. En el caso de que tu cónyuge se muestre receptivo podrías llegar a algún tipo de promesa sin necesidad de intermediarios o procedimientos legales. De hecho, sería lo ideal y más sencillo, ¿no te parece?

En el caso de llegar a un acuerdo, se pondrá una demanda de modificación de medidas

Una vez establecido el acuerdo y conversado con tu cónyuge, es importante notificarlo a nivel legal. Debemos recordar que, todo lo que tiene que ver con el menor se tiene que plasmar en un acuerdo legal. Este debe notificarse al tribunal y es importante establecer una demanda de modificación. Como siempre, todo tiene que estar bien hecho, siguiendo el proceso establecido y por escrito.

Si no se llega a un acuerdo, hacer uso del burofax para reclamar el cumplimiento

El burofax siempre será nuestra mejor arma. Así dejamos constancia de que realmente hemos pedido a nuestro cónyuge su disposición para resolver el problema del régimen de visitas. Al final, cuantos más medios y comprobantes legales tengamos, mejor. También sirve para exigir el cumplimiento de alguna promesa incumplida y establecida ante los tribunales. El burofax debe ir supervisado por un abogado y enviado marcando la fecha de recepción. Por tanto, no te apresures a mandar un burofax sin comprobar que se ha hecho correctamente.

Imponer una demanda de ejecución de convenio

Si hemos intentado establecer contacto con el cónyuge y hemos enviado un burofax y no hemos recibido respuesta positiva, es hora de establecer una demanda de ejecución de convenio. El juzgado será quién requiera que el demandado manifieste su disposición a cumplir con los compromisos adquiridos. Si no, que aclare los motivos por los que ha decidido no hacerlo.

Demanda civil ante el incumplimiento

Esta es ya una situación límite, pero debemos hacer uso de ella si fuera necesario. Si el progenitor no ha cumplido con los acuerdos llegados ante el tribunal por demanda de ejecución de convenio, podríamos proceder a realizar una demanda civil buscando una indemnización ante los daños causados por falta de cumplimiento según el código 618.2. CP. Así podremos buscar una solución económica representativa o medidas civiles según el caso presentado.

Recurrir a la vía penal

No tenemos que tener miedo a recurrir a la vía penal si fuera necesario. Para eso está, ¿no crees? Si el cónyuge implicado no ha otorgado la indemnización conseguida por vía civil, será el momento para incurrir a la vía penal. Al final, tienes que quemar el último cartucho. En este caso, no existe una pena por incumplimiento de deberes hacia los hijos. En cambio, sí existe una pena por desobediencia de la autoridad judicial que según el caso podría establecer la suspensión del régimen de visitas temporal o permanente. Por lo menos, que reciba su merecido ante tanto incumplimiento.

¿Cómo quitar el régimen de visitas a un padre o madre?

Esta situación es muy triste, pero a veces, tenemos que recurrir a ella. Después de seguir todos los pasos mencionados anteriormente hay una opción final. Se trata de recurrir al punto de encuentro familiar. Este sería el último paso antes de establecer el fin del régimen de visitas al progenitor. El punto de encuentro está pensado para aquellos casos en los que el conflicto es muy grande. Por tanto, los cónyuges no pueden verse. Si no te puedes ver con tu marido o mujer, necesitarás dejar a tu hijo sin encontrarte con él, ¿no?


Por eso, como última opción está el dejar al menor en un punto de encuentro. Para ello, hay que solicitar en el Juzgado el establecimiento del punto. Es decir, al ser siempre conflictivos los encuentros entre ambos cónyuges lo más conveniente antes de quitar el régimen de visitas al padre o a la madre es que al menor se le deje en un punto de encuentro que establezca el Juez.

Suspensión del régimen de visitas durante las vacaciones

¿Verdad que las vacaciones de verano suelen ser un auténtico problema para las personas separadas? claro, ya que es el momento en que hay que dividirse de nuevo la custodia de los hijos. En algunas ocasiones, alguno de los cónyuges querrá pasar más tiempo con su hijo debido a motivos de viaje. También podría suceder que en su lugar busca escapar en lo posible del hijo. Es cierto, es muy triste, pero como bien sabes, ocurre en muchos casos.


Algunas parejas escogen repartirse a los hijos de forma semanal, turnándose los hijos cada semana. Otras buscan hacerlo de forma mensual o quincenal. No existe una fórmula obligatoria para repartir la custodia de sus hijos. Lo que sí es obligación según el convenio estipulado por ley es avisar por lo menos con un mes de anticipación al cónyuge sobre la propuesta. Otra cosa que debemos tener en cuenta es que en períodos vacacionales el convenio de régimen de visitas no se cumple como durante el resto del año.

Se tendrá que establecer un acuerdo especial para esas fechas en el que ambos cónyuges se encuentren de acuerdo. Además, el mes de agosto es inhábil jurídicamente ante tribunales y procedimientos de custodia que no sean estrictamente necesarios ante la ley. Por tanto, prepara todo bien antes de que llegue agosto con el parón estival

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Salvador González-Moncayo Cuevas

Salvador González-Moncayo es abogado experto en derecho de familia y penal. Con más de 10 años de experiencia en otros despachos jurídicos, actualmente es CEO de González-Moncayo Abogados. Licenciado en derecho por la UCAM de Murcia y con formación en Compliance Penal entre otros. Es además miembro de la Asociación Española de Abogados de Familia (AEAFA) y del ICALBA

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